
Francisco de Goya y Lucientes es uno de los grandes pintores de la historia de España, y uno de los hijos más ilustres de Aragón, concretamente de Fuendetodos, un pueblo de la provincia de Zaragoza. Sí, nació aquí por circunstancias de la vida, porque no era esta la residencia habitual de su familia, pero nació aquí al fin y al cabo, que es lo que cuenta.
El ser la cuna de Goya ha hecho que Fuendetodos deje de ser sólo un punto en el mapa y sea un lugar de visita para todos los que aman la obra de este pintor o el arte en general. Y es que aquí continúa en pie, “para homenajear su imperecedera memoria”, la Casa Natal de Goya.
Esta casa no pertenecía a los padres de Goya, sino a unos familiares, y estaban aquí mientras se terminaban de construir una nueva casa en Zaragoza. Se trata de una gran casona de piedra de dos plantas y granero, y en la que se conservan los muebles y la decoración habitual de la época.
A pocos metros de esta casa, se encuentra el Museo del Grabado, donde encontramos algunas colecciones de grabados del pintor aragonés, como “La Tauromaquía” o “El Capricho”. Al lado de la casa encontramos también la Sala de Ignacio Zuloaga, otra casa en la que se exponen las obras de este pintor vasco y en el que se realizan exposiciones temporales.
El conjunto que forman estos tres edificios, Casa Natal de Goya, Museo del Grabado y Sala Zuloaga, componen una sola visita que cuesta tan sólo 3 euros, o 2 euros para desempleados y jubilados, y gratis para menores de 16 años. Se puede visitar en horario de 11:00 a 14:00 horas y de 16:00 a19:00, todos los días excepto los lunes.
Y si, a partir de ahí, quieres seguir las huellas de Goya en Aragón, te recomiendo que visites la Iglesia de San Juan Bautista de Remolinos o la Ermita de la Virgen de la Fuente de Muel, donde descubrirás la faceta del pintor aragonés como decorador.
Un recorrido siguiendo las huellas de Goya en Aragón que se puede hacer fácilmente en un fin de semana, o aprovechando algunos de los días de fiesta que nos llegarán próximamente, como la Navidad, Fin de Año o el Puente Reyes. La historia y la cultura no han de dejarse para más tiempo.
Foto Vía Samuel Negredo
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