Se conoce como íberos a los habitantes que poblaron la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos a estas tierras. De entre ellos, fueron los sedetanos los que se asentaron en las tierras del Valle Medio del Ebro. Para conocer mejor a este milenario pueblo, tenemos la suerte de contar en la provincia de Teruel con un importante yacimiento arqueológico que data del siglo VII antes de cristo.
Hoy vamos hablar de Cabezo de Alcalá, los restos de una auténtica ciudad prerromana, que se encuentran a sólo unos kilómetros a las afueras de Azaila, una localidad al norte de la provincia de Teruel. Las excavaciones comenzaron entre 1868 y 1872, y cien años después, todavía se siguieron haciendo descubrimientos, gracias al esfuerzo de investigadores como Pablo Gil y Gil o Miguel Beltrán.
Dentro del complejo se diferencian claramente tres estratos: la Ciudad I, que se extiende desde el Siglo VII antes de Cristo hasta las segundas Guerras Púnicas; la Ciudad II, construida sobre la anterior y que vio su declive entre los años 80 y 70 antes de Cristo; y la Ciudad III construida sobre las cenizas de la anterior. Evidentemente, esta última es la que es visible en la actualidad y ya se aprecian las primeras influencias itálicas.
Se cree que esta ciudad es Sedeisken, capital y asentamiento más importante de los sedetanos. La ciudad se extiende a lo largo de un promontorio y sobre sus faldas, ocupando la parte más alta la acrópolis y los edificios representativos de la misma, y dejando las partes más bajas para las viviendas del pueblo llano, fuera de los muros que protegían la ciudad. Las calles están perfectamente orientadas para recoger el agua de lluvia hasta un amplio aljibe de varios metros de profundidad.
Una vez en la ciudad, recorreremos sus calles ya empedradas como si fuéramos auténticos íberos. Conoceremos cómo organizaban sus viviendas en torno a un patio central, y otras edificaciones de interés. Veremos un templo con influencias romanas, y que lamentablemente aún conserva estragos de cuando fue usado como refugio durante la Guerra Civil, unas termas del Siglo I y II que están consideradas como las más antiguas de la Península, y la única tumba ibérica que se conserva.
Horario de visitas:
- Horario de invierno (del 13 de Octubre al 30 de Abril): abierto viernes tarde, sábados, domingos mañana, festivos y días de puente, de 10 a 16 h.
- Horario de verano (del 1 de Mayo al 12 de Octubre): abierto viernes tarde, sábados, domingos mañana, festivos y días de puente; los meses de Julio, Agosto y primera mitad de Septiembre abierto todos los días excepto los lunes; de 10 a 14 h. y de 16 a 20 h.
Os recomiendo que para comenzar vuestra visita, os paseis antes por la localidad de Azaila y visiteis el Centro de Interpretación, en la Carretera de Alcañiz nº 30. En este pequeño caserío nos empaparemos de toda la historia de este asentamiento así como de su descubrimiento y las fases de sus excavaciones a traves de fotografías, maquetas y material audiovisual.
Foto Vía Jorge Sesé