
En Huesca podemos encontrarnos con monumentos históricos, bellos ejemplos de arte antiguo, lugares con un significado especial. No obstante, esta sensación no es exclusivamente de monumentos históricos, sino que otros rincones de la ciudad también lo poseen. Es el caso del Monumento a las Pajaritas, el cual se ha convertido en la imagen de la gran obra del escultor Ramón Acín Aquilué y todo un símbolo para la ciudad que lo vio nacer.
Se encuentra en el Parque Miguel Servet, en la capital oscense, muy cerca de vuestros hoteles en Huesca, y se trata de un parque proyectado en el año 1928 teniendo como modelo los parques italianos, con gran variedad de especies vegetales y hermosos rincones, varios como el que el Monumento a las Pajaritas nos ofrece.
En cuanto al monumento, podemos decir que se trata de una obra precursora de la escultura minimalista de los años 60 y que consiste, tal como reza su título, de dos pajaritas blancas, como las que hacen los más pequeños, de papel. En este caso son de metal y se encuentran enfrentadas y elevadas sobre dos pedestales cúbicos.
Hoy día, la escultura está a la espera de una restauración a fondo, para la cual se ha comprometido el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Huesca. Para ello han contado con la colaboración voluntaria de grandes artistas como Javier Sauras o Teresa Salcedo, así como de la propia hija de Ramón Acín, Katia Acín, la cual ha aportado documentación diversa sobe el monumento.
Desde 1999 la Diputación de Huesca y el Gobierno de Aragón han reunido en un DVD la obra y figura de Ramón Acín, por lo que si lo que nos interesa es el escultor en sí, sabemos donde encontrarlo. En él podremos ver reunida toda la documentación conocida sobre la obra, entorno, vida, prensa, publicaciones y fotografías del escultor.
Y no comentamos el trabajo de estas instituciones por propaganda sino por la importancia del escultor para la ciudad de Huesca, el cual es uno de los personajes oscenses más importantes del primer tercio del siglo pasado. Militante anarcosindicalista, poseyó una formación autodidacta y su estilo siempre se marcó por una gran sencillez y sobriedad. Murió fusilado en los primeros compases de la Guerra Civil Española.
Foto Vía: delmalo