
Sabemos que Zaragoza, la capital, es un lugar fascinante para los amantes de la arquitectura en general y arquitectura religiosa en particular. Aquí se encuentra la gran Basílica del Pilar, la construcción más espectacular en muchos cientos de kilómetros a la redonda, pero aquí se encuentra también a la sombra del Pilar, la iglesia catedral de San Salvador de Zaragoza, templo de largo nombre que popularmente se la acorta y reconoce como La Seo.
Se trata de un templo que se reabrió hace poco más de diez años, en 1999 tras una laboriosa, complicada y merecida restauración que se llevó a cabo durante 20 años. El esfuerzo mereció la pena, pues recientemente la UNESCO ha declarado La Seo Patrimonio de la Humanidad junto al resto de los edificios mudéjares de Aragón.
Pero además de mudéjar, este edificio también acoge varios tipos más de arquitectura, ya que entre sus paredes podemos distinguir el románico, el gótico, el mudéjar, el renacimiento, el barroco y el neoclásico, ahí es nada.
Si queremos contemplar la belleza del edificio en todo su esplendor, tenemos que realizar una visita-recorrido por el exterior y otro por el interior. El ábside, por ejemplo, con una parte inferior con restos románicos y tres enormes ventanas decoradas con ajedrezado, es un elemento muy común en muchos edificios del Camino de Santiago. También es interesante observar el muro exterior popularmento conocido como Parroquieta, un gran paño colorista de estilo mudéjar con su cimborrio. En el exterior podemos observar también un airoso Arco del Deán, lo cual une la casa del prior con el templo.
Una vez entremos dentro, la primera puerta que nos encontremos nos llevará hasta la parroquia de San Miguel o Parroquieta, la cual luce una bella techumbre de madera dorada al gusto mudéjar. Debajo podemos ver un gran sepulcro gótico en alabastro y enfrente un retablo mayor impresionante. En este retablo observaremos varios bustos y escenas de la vida de varios santos.
Si lo que buscamos son las huellas del Renacimiento, éstas las encontraremos en algunos retablos de las capillas laterales, concretamente en la capilla de San Bernardo podremos observar un gran recinto funerario dedicado al arzobispo Hernando de Aragón y su madre.
En fin, seguramente una de las iglesias más desconocidas y más completas de toda Zaragoza.
Foto Vía: kampy