
Tarazona, ciudad importante de la provincia de Zaragoza, fue uno de los principales centros judaicos de toda la zona y de Aragón en general. Los restos más antiguos de esta comunidad nómada datan de finales del siglo XIV.
El barrio de la judería de Tarazona se sitúa entre las callejuelas con varias construcciones emblemáticas y sus accesos se centran en la Puerta de la Plaza nueva, es decir, en la plaza España; en La Porticiellam situado en la Rúa Baja, y; en la Puerta de la Zuda, en la Rúa Alta. La llamada cuesta de los Arcedianos y la Plaza de Santa María son las otras delimitaciones de la judería de lo que en su día fue Turiaso.
Repartidas, pues, por el gran entresijo de pequeñas y misteriosas calles y plazas podemos observar las casas colgadas, un hermoso conjunto de viviendas que se construyeron aprovechando el adarve de la muralla, la cual, el conjunto, capta la atención del forastero al atravesar este histórico e impresionante rincón.
Incluso el Palacio Episcopal fue parte de la antigua judería. Se trata de la antigua zuda musulmana y residencia de los reyes de Aragón. Se trata de una ruta que acaba en la fachada del ayuntamiento y con una serie de construcciones de tipo religiosas también incluidas en la antigua judería. Destacan, por ejemplo, la iglesia de Nuestra Señora de la Merced y la iglesia del Hogar Doz, lugar donde podremos visitar los restos del escritor Baltasar Garcián.
Así, por estas mismas calles tan multiculturales y de otra época, no olvidemos que se fundo la escuela de Traductores de Tarazona. Esta escuela paseó la figura judía del siglo XIII de Moshe de Portella, el cual ejerció un papel sobresaliente en lo que fue la administración y en las finanzas del antiguo Reino de Aragón.
A su figura y a la cultura judía que tanto animó a la ciudad de Tarazona durante varios años se le ha dedicado un museo situado entre las calles de la judería, concretamente en la Rúa Alta.
Es un buen lugar para pasar el día en familia o en pareja, paseando por lugares que en su día fueron grandes centros de negocios tanto lícitos como ilícitos y que dejaron de serlo de un día a otro.
Foto Vía: Eloy Cotallo
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