
Fundado por el obispo de Urgel, el Monasterio de Obarra es de esos monasterios que tuvieron mucho que ver en la organización y distribución del condado de Ribagorza. Se trata, además, de los mejores ejemplos de la lejana arquitectura lombarda que podemos encontrar en el Alto Aragón, en la provincia de Huesca.
Su edificio principal es la iglesia de Santa María, un bonito monumento que data entre los últimos años del siglo X y primeros del XI y que posee un estilo claramente románico pero al estilo lombardo, en su época aún primitivamente y que le marca o dota de una clara tendencia a la horizontalidad. Cuando lo vemos no vemos algo alto y vertical, sino que nos da la sensación de ser algo plano como el horizonte, algo recto.
La estructura del templo se construye en una planta basilical dividida en tres naves cuyo ábside central se decora con arcos que forman bonitos nichos en el muro. Dentro, en el interior del edificio podremos observar la imagen de la Vígen de Obarra.
En la parte superior del monasterio, podremos ver el palacio abacial y al sur, la bonita ermita de San Pablo, también del siglo XII y de planta rectangular con bóveda de cañón y con un único gran ábside semicircular.
El conjunto de los dos templos rodeados de grandes montañas es un verdadero espectáculo tanto para las cámaras fotográficas como para nuestros ojos y nuestras mentes. No es extraño que el lugar sea Bien de Interés Cultural ya desde el año 1931.
Al encontrarse delante de tan bella construcción humana bien conjugado con las montañas el lugar nos producirá una extraña sensación de mezcla entre la horizontalidad del estilo lombardino y la verticalidad de las montañas. Puede que lo hicieran a propósito para causar la inquietud o la extrañeza del visitante, pero lo hicieran o no a propósito, lo cierto es que es un efecto bien conseguido. Una de las mejores maneras de conocerlo es viajando sólo y contemplándolo en silencio, con tan sólo los sonidos de la naturaleza.
En fin, si a primera vista no parezca tan poético recomendamos estar varios minutos en observación y tratar de expresar lo que uno siente, la grandiosidad con la que nos acoge el bonito conjunto de Obarra.
Foto Vía: susi4